Mis condolencias para Estados Unidos por la aprobación en California de la Proposición 8, que establece una nueva enmienda en su Constitución por la cual la unión matrimonial pasa a ser la conformada entre un hombre y una mujer exclusivamente, justo unos meses después de la aprobación del matrimonio entre homosexuales.
05 noviembre, 2008
Vía libre a la Proposición 8
Publicado por
Hanjeliyo
en
1:35 PM
0
comentarios
Etiquetas: Proposición 8
19 octubre, 2008
Curso de Ética Periodística I
Kevin Carter(1960 - 1994)
Kevin Carter fue un reportero gráfico nacido en Sudáfrica y ganador del premio Pulitzer en 1994, el mismo año de su muerte.
Fue un hombre comprometido con las causas humanitarias. Quería retratar la realidad tal y como es, en su crueldad mas pura, con objeto de concienciar al mundo sobre las realidades de otras zonas fuera del opulento Primer Mundo. Aunque en un primer momento basó su trayectoria profesional en el apartheid de su país natal, una vez finalizado esta penosa etapa de la historia de Sudáfrica, Carter decidió redirigir su profesión hacia otros derroteros.
En 1993 fue a parar a Darfur, al sur de Sudán, una región tremendamente azotada por el hambre. El deseo de Carter era realizar un reportaje sobre el aún hoy vigente conflicto armado interétnico, pero su fama le vino por una foto que fue publicada por el New York Times, que más tarde daría la vuelta al mundo y que finalmente le valdría el premio Pulitzer en 1994.
En la foto: una niña pretende a duras penas llegar a un puesto de comida no lejos del lugar de la instantánea, detrás un buitre la acecha, queriéndose asegurar su propio alimento.
Esta foto suscitó un durísimo debate sobre la moralidad y la eticidad de este tipo de imágenes. Se le criticó el haber realizado la instantánea ignorando la necesidad evidente de la niña, satisfaciendo así su propio ego al capturar una situación de tal fuerza. Según contó el propio Carter esperó unos veinte minutos a que el buitre abriera sus alas, lo cual no llegó a ocurrir, y respecto a la niña comentó que se recuperó lo suficiente como para seguir su camino. Aun así las críticas no cesaron: las más duras le marcaban de sensacionalista, e incluso llegaron a identificarle con el buitre. Tanto llegó a afectarle a Kevin Carter todo lo que se vertió sobre él, que llegó a admitir que "es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña”.
Esta foto suscitó un durísimo debate sobre la moralidad y la eticidad de este tipo de imágenes. Se le criticó el haber realizado la instantánea ignorando la necesidad evidente de la niña, satisfaciendo así su propio ego al capturar una situación de tal fuerza. Según contó el propio Carter esperó unos veinte minutos a que el buitre abriera sus alas, lo cual no llegó a ocurrir, y respecto a la niña comentó que se recuperó lo suficiente como para seguir su camino. Aun así las críticas no cesaron: las más duras le marcaban de sensacionalista, e incluso llegaron a identificarle con el buitre. Tanto llegó a afectarle a Kevin Carter todo lo que se vertió sobre él, que llegó a admitir que "es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña”.
Pocos meses después de recibir el Pulitzer, no pudo soportar la presión del enjuiciamiento público al que estaba siendo sometido, y acabó suicidándose enchufando una manguera al tubo de escape de su furgoneta, que introdujo dentro, y permaneciendo dentro del automóvil.
¿Fue en realidad inmoral la actuación de Carter de inmortalizar ese momento, omitiendo así el auxilio a la niña? ¿O simplemente se mantuvo dentro de un marco moral periodístico, dando a conocer una realidad de la que aun nosotros siendo conscientes de ella, no actuamos para acabar con esta situación? ¿El ayudar a la niña hubiera significado algo para su supervivencia o sólo hubiera alargado ligeramente su agonía?
Hablemos claro, Kevin Carter puso en una balanza el reconocimiento por un trabajo impecable y la posibilidad de ayudar a una niña muriendo de inanición. Lo que pesó más en su balanza está claro... pero, ¿quién de todos nosotros no se sentiría seducido ante una situación análoga, teniendo enfrente el momento que nos permita conseguir el reconocimiento por nuestro trabajo, o mejor, el desempeñar las exigencias de nuestros objetivos profesionales?
Publicado por
Hanjeliyo
en
11:39 PM
0
comentarios
Etiquetas: Kevin Carter, ética periodística
22 junio, 2008
La ridiculización de la lucha por los derechos civiles
Se acerca el archiconocido Día del Orgullo Gay, en recordatorio de los disturbios de Stonewall, donde un puñado de travestis y dragqueens emperifollados hasta la nuca y entaconados hasta alcanzar alturas vertiginosas hicieron frente al acoso policial que sufrían los locales de ambiente de Nueva York a finales de los 60. Fue una protesta por la discriminación y por el abuso de poder de las autoridades del orden neoyorkinas. Fue una reivindicación de la autonomía ideológica y de conciencia de personas adultas y jurídicamente capaces. Fue una declaración de principios humanos. Fue una manifestación legítima.
Casi cuarenta años después, inspirándose en la celebración que cada 28 de junio las personas LGTB rememoran con grandes celebraciones el momento en que hombres vestidos de mujeres elevaron su voz de protesta en la Gran Manzana, han surgido nuevas reivindicaciones, algunas con más tinte de humor como es el llamdo Día del Orgullo Friki. Sin embargo, existen personas que utilizando los mismos argumentos (o eso piensan ellos) para defender lo indefendible, intentan alzar también su voz con el fin de hacerse oír. La noticia de la intención de convocar un Día del Orgullo Pedófilo me provoca el mismo rechazo que los policías del Nueva York sesentero. ¿Qué mente perversa piensa que existe orgullo en las prácticas pedófilas? ¿Cómo alguien puede defender el sacrilegio de destruir la inocencia infantil? ¿Qué satisfacción sana existe en la dominación sexual de un niño o de una niña?
Estas personas argumentan que en las relaciones pedófilas existe mutuo consentimiento, y yo respondo que esa es la defensa más ilógica, absurda, pretenciosa y rotundamente falsa que se les podía haber ocurrido. ¿Quién en su sano juicio pretende proteger estos actos, legitimándolos, alegando que el púber tiene pleno conocimiento de lo que la dimensión sexual humana abarca y supone? Una niña de doce años no alcanza a comprender el riesgo que le supondría un embarazo a su edad. Un chaval de quince, tampoco sabe la peligrosidad real de las ETS. No son seres conscientes de la magnitud de las consecuencias posibles de una relación sexual. Ni siquiera han llegado a la plenitud psicológica apta para hacer frente a la reproducción. No hay equilibrio: una parte es un adulto, que debe preocuparse de cosas de adultos; y la otra es un niño, que debe dedicarse a jugar, a aprender del mundo que le rodea, a saber que cada cosa llega a su tiempo. Aquí el adulto toma un papel de dominio: dirige al infante para satisfacer sus propios deseos. El niño no es tonto, pero tampoco es plenamente consciente.
El "orgullo pedófilo" es una desvirtuación de la lucha por derechos legítimos. Es una zafia burla a las personas que por desear disfrutar de esos derechos legítimos, se quedaron en el camino en aras de conseguir la igualdad. Es un insulto a la mente humana por la que ellos mismos deberían hacer una instrospección y darse cuenta de que la pedofilia llevada al acto es un delito, y como mero sentimiento no es ilegal pero sí reprobable.
Casi cuarenta años después, inspirándose en la celebración que cada 28 de junio las personas LGTB rememoran con grandes celebraciones el momento en que hombres vestidos de mujeres elevaron su voz de protesta en la Gran Manzana, han surgido nuevas reivindicaciones, algunas con más tinte de humor como es el llamdo Día del Orgullo Friki. Sin embargo, existen personas que utilizando los mismos argumentos (o eso piensan ellos) para defender lo indefendible, intentan alzar también su voz con el fin de hacerse oír. La noticia de la intención de convocar un Día del Orgullo Pedófilo me provoca el mismo rechazo que los policías del Nueva York sesentero. ¿Qué mente perversa piensa que existe orgullo en las prácticas pedófilas? ¿Cómo alguien puede defender el sacrilegio de destruir la inocencia infantil? ¿Qué satisfacción sana existe en la dominación sexual de un niño o de una niña?
Estas personas argumentan que en las relaciones pedófilas existe mutuo consentimiento, y yo respondo que esa es la defensa más ilógica, absurda, pretenciosa y rotundamente falsa que se les podía haber ocurrido. ¿Quién en su sano juicio pretende proteger estos actos, legitimándolos, alegando que el púber tiene pleno conocimiento de lo que la dimensión sexual humana abarca y supone? Una niña de doce años no alcanza a comprender el riesgo que le supondría un embarazo a su edad. Un chaval de quince, tampoco sabe la peligrosidad real de las ETS. No son seres conscientes de la magnitud de las consecuencias posibles de una relación sexual. Ni siquiera han llegado a la plenitud psicológica apta para hacer frente a la reproducción. No hay equilibrio: una parte es un adulto, que debe preocuparse de cosas de adultos; y la otra es un niño, que debe dedicarse a jugar, a aprender del mundo que le rodea, a saber que cada cosa llega a su tiempo. Aquí el adulto toma un papel de dominio: dirige al infante para satisfacer sus propios deseos. El niño no es tonto, pero tampoco es plenamente consciente.
El "orgullo pedófilo" es una desvirtuación de la lucha por derechos legítimos. Es una zafia burla a las personas que por desear disfrutar de esos derechos legítimos, se quedaron en el camino en aras de conseguir la igualdad. Es un insulto a la mente humana por la que ellos mismos deberían hacer una instrospección y darse cuenta de que la pedofilia llevada al acto es un delito, y como mero sentimiento no es ilegal pero sí reprobable.
Publicado por
Hanjeliyo
en
1:07 AM
0
comentarios
Etiquetas: orgullo pedofilo, reflexiones
30 mayo, 2008
Mi artículo: Vg Vanity Gay - número 28 (junio)
Publicado por
Hanjeliyo
en
6:14 PM
3
comentarios
Etiquetas: articulo, homosexualidad, reflexiones
07 abril, 2008
Supervago
Llevo una temporada supervago, no me apetece escribir demasiado y no tiene pinta de que se me pase en poco tiempo.
Ángel dixit.
Publicado por
Hanjeliyo
en
10:06 PM
3
comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
